UN CLÁSICO

De Catamarca por adopción, ella es la mujer que le pone la voz al Poncho

Roxana Mercado es la locutora que le puso un sello distintivo a la promoción turística de Catamarca, que en los últimos años creció notablemente en cuanto a la cantidad de visitantes que recibe, tanto en verano como en invierno. En las últimas ediciones del famoso festival, es la presentadora del Pabellón de Turismo.

Roxana Mercado es la locutora que, además de poner su voz en la Fiesta del Poncho, participó de la promoción turística de Catamarca en los últimos ocho años. Recientemente, señaló que la edición 2019 sería su "último Poncho". Ahora, explicó qué quiso decir. 

Mercado nació en Buenos Aires. Sin embargo, su papá era de Catamarca y con las canciones de Margarita Palacios, de Selva Gijena y de “Atuto” (Mercau Soria) le acercó un poco de su tierra natal, que ahora, la locutora considera como propia.

Sobre su “último Poncho”, la locutora señaló que "era una forma de expresión con respecto al trabajo en equipo que hacemos desde hace 8 años de la mano de la gobernadora Lucía Corpacci y verdaderamente bajo la confianza que ella nos ha dado para manejarnos libremente en lo que concierne a mostrar Catamarca, a esa libertad la hemos usado para trabajar con conciencia y con mucho compromiso. Hablo en plural porque si bien yo soy la voz de varios eventos, somos un equipo muy grande de gente trabajando".

"En los últimos años encontré un lugar en el mundo al lado de Natalia Ponferrada. la secretaria de Turismo de Catamarca, que nos ha guiado al tener tan clara la idea de cómo mostrar Catamarca, que verdaderamente lo he tomado así, cada día de Poncho que termina es como una hoja que le cae al árbol, se que volverá a florecer el próximo año pero para mi marca una etapa", agregó la locutora.

Por otra parte, al ser consultada sobre el Pabellón de Turismo y la diferencia con los otros espacios, consideró que
"es la mejor síntesis que te puedo hacer. El Festival del Poncho surgió hace 52 años como una feria de artesanías muy chiquita donde un grupo de artesanos se unió para mostrar sus producciones y se fueron agregando más artesanos y otros artistas, para mostrar su música. Luego se agregó la parte cultural. Con el tiempo el espacio quedó chico y estalló este festival que se transformó poco a poco en lo que es hoy con su casa definitiva que es el Predio Ferial Catamarca. El Pabellón muestra lo que es Catamarca, cada uno de los 36 municipios de los 16 departamentos de Catamarca están allí representados con sus maquetas, ambientación, invitando a la gente para que en un abrir y cerrar de ojos pueda disfrutar de cada rincón de la provincia".

Al pensar en ese espacio, lo describió con poesía. "Verdaderamente es una bendición porque tenemos todo, vos queres un arroyito sereno corriendo con agüita fresca y un sauce que acaricia sus aguas una tarde de enero lo tenes; y si queres el oro precioso de las arenas del desierto de la Puna, nuestro Campo de Piedra Pómez, la maravilla de Antofagasta de la Sierra donde se junta la arena del piso con el color del cielo, lo tenes; los volcanes más altos del mundo los tenes", describió.

"¿Qué cosas suceden en el escenario del Pabellón de Turismo?", fue otra de las preguntas que respondió Mercado.
"Mucho... milagros (se ríe). Víctor Acesol y yo somos los encargados de poner la voz en este escenario con mucho amor y cuando nos planteamos cómo encararlo de movida planteamos que se le bajara la estatura, pues no se trata de un escenario mayor", respondió ella.


Momentos mágicos en el Poncho

Mercado compartió uno de los momentos más emotivos que vivió en su trabajo. "El año pasado vino un matrimonio muy viejitos ellos, van y vienen del brazo y se miran con mucha ternura. Con Víctor nos acercamos a saludar porque venían todos los días. El año pasado vino un taxi hasta la puerta del Pabellón, o sea que logró atravesar todas las barreras vehiculares que existen en el Predio Ferial y descendió este abuelo con un andador, venían todos los días y su esposa le bailaba en frente. El último día lo hicimos bailar, con su andador y sin respetar los tiempos de la zamba, no importaba, lo hicimos bailar luego de venir de un Accidente Cerebro Vascular y de estar recostado durante un año", recordó.

Pero aquella historia, no terminó en 2018. "En la segunda noche de esta edición, había un grupo haciendo música del Litoral, que te invita a bailar. Cuando Víctor y yo dimos vuelta la cara y nos dimos con una pareja conocida que estaba bailando, nos llamaba la atención, pero mucho más porque era la pareja de abuelos y estallé en llantos", confesó emocionada.

"Ese abuelo que el año pasado apenas caminaba estaba bailando, agregale el plus de que tienen 80 años y que ese hombre estaba desauciado por lo médicos, todo este tipo de vivencias tenemos en el Pabellón de Turismo, esa energía que se contagia, donde los conductores bajamos, nos sentamos con el público y con los turistas tomamos un mate y compartimos historias", compartió Mercado.


Mercado también recordó con satisfacción que ella tuvo el privilegio de animar desde el escenario mayor. "Me di ese gran gusto", señaló. "Tenes el compromiso de ser el mejor presentador de grandes artistas, pero cuando te pasas al “escenario de Turismo” además del despliegue profesional tenes que poner un compromiso con esa dinámica", comparó. "Yo no podría trabajar si no estuviera totalmente enamorada de mi Catamarca sino no la podría narrar. Tenes que conocer los 36 municipios, que los conozco por haber viajado a la par de Lucía Corpacci que fue la gobernadora más viajera de la historia, no ha habido pueblo donde no parara. Simplemente cierro los ojos y recuerdo aquellas empanadas que comimos con las piernas abiertas en la casa de doña Zoila en Chumbicha o en las tardes de Cabrito mientras se asaba y caminábamos las calles de Recreo con los vecinos", continuó.

"Siento un gran compromiso pero por sobre todo, un gran amor y una gran pasión porque a veces las palabras no me alcanzan para describir lo que es Catamarca", concluyó luego de un suspiro cargado de emoción por la tierra que la adoptó y de la que ella se siente hija.