Hallazgo científico

Aparece una posible droga para atacar el cáncer en mujeres

Investigadores del CONICET compartieron la revelación contra cánceres de ovario y mama hereditario.

El proyecto había comenzado en 2015.

En Argentina como en gran parte de los países del mundo, el cáncer de mama y de ovarios es una de las principales causas de muerte por tumores en mujeres. Es por ello que, los expertos constantemente una opción para tratar esta dolencia. Muchas veces, la enfermedad es descubierta cuando hay metástasis y, en algunos casos, las terapias convencionales no resultan efectivas. 

Ante este escenario, científicos del CONICET, que contaron con la ayuda de investigadores de Alemania, Estados Unidos y el Reino Unido, lograron un importantísimo hallazgo que fue publicado en la revista científica Clinical Cáncer Reseach –Translational Cancer Mechanisms and Therapy. Se trata de una posible droga contra el cáncer de ovario y mama hereditario identificados como BRCA1 –el gen que falla en este tipo de tumores-.

De este modo, los científicos trabajaron duramente para identificar algún blanco terapéutico para la deficiencia en los genes BRCA1 o BRCA2. Para ello, efectuaron un análisis de centenares de drogas que puedan usarse en nuevas terapias contra estos cánceres que día a día terminan con la vida de miles de mujeres en el mundo, usando un método de screening, -un análisis de alto rendimiento de drogas- que fue desarrollado en parte por investigadores del CONICET en la Universidad de Córdoba y que en 2018 fue reconocido con el premio UNC innova a la investigación aplicada.

“Encontramos que, efectivamente, cuando se inhibe la proteína PLK1, las células mutantes para BRCA1, son muy sensibles a estos inhibidores, mucho más sensibles que una célula normal; lo cual te da eso que uno está buscando: que la droga sea selectivamente tóxica, en determinada dosis, contra la célula tumoral, y poco o nada tóxica contra la célula normal”, explicó Gastón Soria, investigador adjunto del CONICET y líder del grupo de especialistas que llegó a tal descubrimiento.

“En la jerga científica se le llama letalidad sintética, -una toxicidad selectiva contra una vulnerabilidad que tiene la célula tumoral y que no tiene la célula normal. De hecho, es el nombre de nuestro laboratorio –letalidad sintética en cáncer- es nuestro principal objetivo encontrar drogas nuevas que ataquen de manera selectiva a células tumorales mediante este mecanismo”, especificó Soria.

Una vez identificada la diana terapéutica, se llevaron a cabo las pruebas de validación necesarias, primeramente, en modelos celulares y tridimensionales, luego a animales y, por último, un estudio de pacientes sobre una base de los Estados Unidos. Para ello, además, se debieron usar datos provistos por el proyecto The Cancer Genome Atlas, del Instituto Nacional de Salud de los EE.UU.

Cabe detallar que, el proyecto comenzó data de varios años de arduo trabajo, ya que se inició en 2015 gracias al financiamiento de la empresa GlaxoSmithKline (GSK) en el marco del programa Trust in Science, que con Sudamérica como foco comenzó a buscar, en conjunto con el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, proyectos para la identificación de nuevos blancos terapéuticos en oncología.