HOSPITAL PÚBLICO

Labio leporino: cómo trabaja el equipo interdisciplinario del Avellaneda

Por año, en Tucumán, se registran en promedio entre 60 recién nacidos con fisura de labio alvéolo palatino. En el avellaneda, cirujanos, psicólogos, odontólogos y fonoaudiólogos trabajan junto con los pacientes.

Foto: Secretaría de Comunicación Pública

En Tucumán nacen por año entre 20 y 25 mil bebés. De ese total, entre 120 y 150 niños presentan malformaciones de diversos tipos. De ellos, se calcula que 60 recién nacidos tienen patología de fisura de labio alvéolo palatino.

Para dar respuesta,  profesionales de distintas áreas de la salud (cirugía, odontología, psicología y fonoaudiología) trabajan articuladamente para brindar respuestas integrales a los niños que llegan al efector para ser operados.

Cristian Eduardo Robles, cirujano plástico, estético y reparador de hospital Nicolás Avellaneda, explicó: "Conformamos este equipo multidisciplinario con la odontóloga, Agustina Zubiaurre, la fonoaudióloga, licenciada Tamara Fleitas y la psicóloga, Romina Torres Dimani; para prestar atención a todos los pacientes que tengan algún tipo de patología completa o incompleta de fisura labio alvéolo palatino. En la provincia es el único equipo multidisciplinario que realiza la atención en forma conjunta, es decir en el mismo momento y consultorio”.

"Muchos pacientes tienen complicada la accesibilidad a la capital de Tucumán, porque viven en alta montaña, o en el interior. Entonces tratamos de facilitarles una atención multidisciplinaria en el mismo momento, agregó.

“Cuando operamos del paladar al año estamos pretendiendo que los pacientes cuando empiezan a emitir sus primeros sonidos ya tengan el paladar cerrado, para que de esta forma puedan hablar sin ningún tipo de errores o de fuga de aire nasal”, agregó.



La enfermedad debe ser operada entre los tres y seis meses de edad del labio, y al año de paladar. Cuando los niños van creciendo se realizan otras cirugías. Lo importante es tomarlo a tiempo para evitar que la fisura, la parte ósea del paladar, siga creciendo y se siga ampliando la brecha.



Experiencias de mamás y de sus hijos
“Mi hija llegó por recomendaciones de otra gente, ya estaba operada en el hospital de Niños. La traje y fue muy buena la atención del doctor, muy humano. La doctora Agustina, Tamara, excelentes personas. Ya hace un año que estamos con el doctor Robles. Hoy, mi pequeña está haciendo una vida normal, y habla perfectamente. Todas las semanas venimos aquí para seguir con el tratamiento”, recordó Fabiana Navarro.

Florencia Chocobar, por su parte, agregó: “Llegué aquí por la doctora Orozco, ella me derivó. Y a mi hijo lo operaron cuando tenía cinco meses. Hoy tiene cuatro años. Son muy buenos para atender, para lo que uno necesita están”.